martes, 4 de noviembre de 2014

La música del silencio

Se había alejado de la verdadera naturaleza de las cosas. Primero te arreglas tú. Luego, tu casa. Luego, tu rincón del cielo. Y después...
En realidad no sabía muy bien qué pasaba después. Pero confiaba en que, después de eso, el mundo empezara a ocuparse un poco de sí mismo, como un reloj de engranajes bien ajustado y engrasado.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Don Juan Tenorio, Doña Inés

No sé: desde que le vi,
Brígida mía, y su nombre
me dijiste, tengo a ese hombre
siempre delante de mí.
Por doquiera me distraigo
con su agradable recuerdo,
y si un instante le pierdo,
en su recuerdo recaigo.
No sé qué fascinación
en mis sentidos ejerce,
que siempre hacia él se me tuerce
la mente y el corazón:
y aquí y en el oratorio
y en todas partes advierto
que el pensamiento divierto

Don Juan Tenorio

Clamé al cielo, y no me oyó.
Mas, si sus puertas me cierra,
de mis pasos en la Tierra
responda el cielo, no yo.

Don Juan Tenorio

¿No es cierto, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?
Esta aura que vaga, llena
de los sencillos olores
de las campesinas flores
que brota esa orilla amena:
esa agua limpia y serena
que atraviesa sin temor
la barca del pescador
que espera cantando el día,
¿ no es cierto, paloma mía,
que estás respirando amor?

Don Juan Tenorio

Por donde quiera que fui,
la razón atropellé
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé
y a las mujeres vendí.
Yo a las cabañas bajé,
yo a los palacios subí,
yo los claustros escalé
y en todas partes dejé
memoria amarga de mí

El fantasma de la ópera

La música posee una virtud que hace que no exista nada en el mundo exterior fuera de esos sonidos que invaden el corazón

El fantasma de la ópera

La amaba tanto que ya le era imposible respirar sin ella

Juego de tronos, primera temporada

-¿Cómo prefieres morir, Tyrion, hijo de Tywin?
-En mi propia cama, con la barriga llena de vino, la polla en la boca de una doncella y a la edad de ochenta años.

Juego de tronos, Daeneris

Cuando el sol salga por el oeste y se ponga por el este, entonces regresarás a mí, mi sol y estrellas

Juego de tronos

Entonces Lord Eddard es un hombre entre diez mil. La mayoría no somos tan fuertes. ¿Qué es el honor, comparado con el amor de una mujer? ¿Qué es el deber, comparado con el calor de un hijo recién nacido entre los brazos, o el recuerdo de la sonrisa de un hermano? Aire y palabras. Aire y palabras. Sólo somos humanos, y los dioses nos hicieron para el amor. Es nuestra mayor gloria, y nuestra peor tragedia.