lunes, 16 de junio de 2014

Bajo la misma estrella, pág 22, Hazel

-Llegará un día en que todos nosotros estaremos muertos –dije-. Todos nosotros. Llegará un día en que no quedará un ser humano que recuerde que alguna vez existió alguien o que alguna vez nuestra especie hizo algo. No quedará nadie que recuerde a Aristóteles o a Cleopatra, por no hablar de vosotros. Todo lo que hemos hecho, construido, escrito, pensado y descubierto será olvidado, y todo esto –continué, señalando a mi alrededor- habrá existido para nada. Quizá ese día llegue pronto o quizá tarde millones de años, pero, aunque sobrevivamos al desmoronamiento del sol, no sobreviviremos para siempre. Hubo tiempo antes de que los organismos tuvieran conciencia de sí mismos, y habrá tiempo después. Y si te preocupa que sea inevitable que el hombre caiga en el olvido, te aconsejo que ni lo pienses. Dios sabe que es lo que hace todo el mundo.

Bajo la misma estrella, pag 20, Augustus

Estoy en una montaña rusa que no hace más que subir.

lunes, 21 de abril de 2014

Los años de peregrinación del chico sin color, Pág 9



La idea lo seducía: este mundo no existiría y lo que él tenía por realidad ya no sería real. Del mismo modo que para este mundo él ya no existiría, el mundo tampoco existiría para él

Los años de peregrinación del chico sin color, Sara

Los objetivos concretos simplifican la vida

Los años de peregrinación del chico sin color

Aunque logres ocultar los recuerdos, o enterrarlos muy hondo, no puedes borrar la Historia -dijo Sara alzando la mirada hacia Tsukuru-. Más vale que te quede grabado: la Historia no puede borrarse ni alterarse. Porque significaría matarte a ti mismo

sábado, 1 de febrero de 2014

Piratas del caribe y la maldición de la perla negra

Quizás en el raro caso en que para seguir la dirección correcta se requiera un acto de piratería, la piratería en si misma puede ser la dirección correcta

sábado, 18 de enero de 2014

Quiéreme si te atreves

Tápate los oídos, fuerte, fuerte, fuerte, más fuerte todavía... ¿oyes lo mucho que te quiero?

Quiéreme si te atreves

Felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico, que gozada, era lo mejor del mundo... Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rallas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, lsd ,éxtasis... Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, que una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas... Mejor que la nocilla y los batidos de plátano... Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Milenium... Mejor que los andares de Ally Mcbeal, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford... Mejor que el pequeño paso de Amstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papa Noel, la fortuna de Bill Gates, las malas experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágenos de los labios de Pamela Anderson, mejor que los excesos de Morrinson... Mejor que la libertad... Mejor que la vida.

Los miserables, pag 117

El obispo le había hecho daño en el alma, del mismo modo que una viva claridad le hubiera hecho daño en los ojos al salir de las tinieblas.

viernes, 17 de enero de 2014

los miserables, pag 103

El mar es la inexorable noche social donde la penalidad arroja a sus condenados. El mar es lsnmiseria inmensa.
El alma, naufragando en este abismo, puede convertirse en un cadáver. ¿Quién la resucitará?